| Por
Ernesto Gómez Abascal
El viernes 6 de julio de 1958, Fidel Castro y
Ernesto Che Guevara estaban presos en una cárcel
de la ciudad de México acusados de conspiración y
de posesión ilegal de armas. Realmente,
estaban organizando el viaje que algunos meses
después los llevaría a bordo del yate Granma e
integrando un grupo de 82 jóvenes revolucionarios,
a iniciar la lucha guerrillera en la Sierra
Maestra.
Ese día está fechada la carta que desde
prisión, el Che escribe a sus padres contándoles
la decisión de sumarse a los revolucionarios
cubanos para liberar a Cuba de la dictadura pro
imperialista que oprimía a su pueblo. Ante
la posibilidad de morir en este empeño, el Che
escribe: “Desde ahora no consideraría mi
muerte una frustración, apenas como dijo (Nazim)
Hikmet: SOLO LLEVARÉ A LA TUMBA LA PESADUMBRE DE
UN CANTO INCONCLUSO”.
El Che, apasionado de la poesía y él mismo
poeta, había leído a Nazim Hikmet y hacía
referencia al poema titulado “Carta I”, escrito
por éste a su esposa cuando también estaba
encarcelado y amenazado por una posible condena a
muerte.
No podía tener idea entonces Nazim Hikmet. de
que un joven revolucionario latinoamericano,
devenido con el tiempo en símbolo mundial de la
lucha contra la injusticia y la dominación
imperialista, sería lector de sus poemas.
No tengo constancia de que durante su estancia
en La Habana en la primavera de 1961, se haya
encontrado con el Che Guevara ni con Fidel
Castro. En reciente visita que realizó a
Turquía el gran poeta cubano Pablo Armando
Fernández, quien atendió personalmente a Nazim en
Cuba, le pregunté por ello y me respondió que no
conoció de posibles encuentros o entrevistas con
los dirigentes revolucionarios, aunque según me
dijo tampoco podía afirmar rotundamente que
no los hubo.
He leído que cuando Nazim murió en Moscú, en
junio de 1963, se preparaba para realizar un
segundo viaje a Cuba. De su primera visita
dejó escrito el poema “Reportaje en La Habana”, un
verdadero canto de admiración por la obra
revolucionaria y liberadora que recién se iniciaba
en la Isla. Ahora también se ha hecho una
película documental donde se recogen aspectos de
esta histórica ocasión.
Amigo del poeta nacional cubano, Nicolás
Gullén, con quien compartió “El duro oficio del
exilio” en estancias en Moscú y otras capitales
europeas, su obra fue difundida y conocida en Cuba
en los años sesenta y fue muy apreciada entre los
jóvenes escritores por su lenguaje directo y
comprometido con la causa de los pueblos.
Existe otro hecho histórico que relaciona a
Nazim Hikmet con Cuba, pero no tengo noticias de
que el hubiera hablado en alguna ocasión de
ello. En 1898, cuando los patriotas cubanos
casi finalizaban una guerra para obtener la
independencia de España, que había durado casi
treinta años, el sultán Abdelhamid II envió a Cuba
una Comisión para conocer algunas experiencias de
esta guerra, al parecer con el objetivo de poder
aplicarlas contra la sublevación que por entonces
enfrentaba en Creta. Enver Pasha*, General
de División del Ejército Otomano, fue escogido
como Enviado Especial para cumplir esta
misión.
El General otomano, hijo de un Conde polaco que
había encontrado refugio en Turquía y que murió en
la guerra contra Rusia, fue herido en forma no
aclarada durante su misión en Cuba. Algunos
de sus informes cifrados sobre la situación en la
Isla, han aparecido en los archivos del Imperio en
Estambul, en uno de afirma que si los
Estados Unidos interviene en Cuba, los patriotas
cubanos que luchaban contra el colonialismo
español virarían sus armas para defenderse del
nuevo invasor. Como se sabe, ya los
principales ideólogos de la lucha independentista
cubana, principalmente José Martí, habían alertado
sobre los peligros que significaban las ambiciones
del vecino del norte.
El General Enver Pasha resultaría ser
después, abuelo del gran poeta turco.
De esta forma, se podría afirmar que sangre de la
familia del mítico y legendario Nazim Hikmet,
había servido también para fecundar los vínculos
históricos entre nuestros países.
Ankara 1ro. de abril del 2008.
*Este Enver Pasha no es el mismo personaje que
sería después ministro en la época de
Ataturk.
|